Me hace gracia cómo me contabas hace unos años que alguien que salía mucho de casa, olvidaba dónde vivía (hasta su nombre y cómo hablar) y no sabía volver a casa.
Me río ahora (cuando antes me daba miedo) porque tú te has ido hace mucho tiempo, hace años, lejos, muy lejos, y vuelves cada mucho tiempo, y mientras estás lejos, te olvidas de esta casa, de tu casa.
Pero cada vez que vuelves aquí, recuerdas perfectamente la dirección.
Dime, dime, dime, ¿por qué, si tanto tiempo pasas fuera, vuelves siempre?
¿Por qué vuelves?