sábado, 6 de junio de 2015

Comecocos.

Me hace mucha gracia cómo los personajes que creo superan todos sus problemas y yo, su autora, su personalización en la vida real, me sigo comiendo el coco con todas mis tonterías y sigo estancada, sin superar nada, sin ser como ellos, sin ser como mis propias creaciones.

jueves, 19 de marzo de 2015

Queja.

Quiero presentar una queja.
Sí, una queja.
Y es que decís que sois unos sentimentales pero es que no sabéis hablar más que del desamor.
Pavor, sorpresa... ¿sabéis cuántos sentamientos hay en un ser humano, además de soledad y pena?
Mil y mil más.
Parece una broma que la raza humana se autodenomine "desarrollada" cuando elige un par de temas y son los únicos que trata.

viernes, 13 de febrero de 2015

¿Llenas o vacías el vaso?

Y tú, ¿ves el vaso medio lleno o medio vacío?
Dejad ya las tonterías psicológicas de una vez.
No son nada más que una muestra más de esa estúpida necesidad humana que sentimos por ponerle nombre todo y por buscar una explicación a todo comportamiento terrestre.
¡Parad de una vez!
El cómo esté el vaso depende de lo que se haya hecho antes: si han bebido de él hasta dejarlo medio vacío o si lo han llenado con agua del grifo hasta dejarlo medio lleno [así es cómo realmente está el vaso].
Y no hay más.
Es así de simple.

Aunque, yo, lo veo igual de lleno e igual de vacío. Y, en vez de responder a esa pregunta psicológica, lo que haría sería coger el vaso, darle la vuelta, desparramar el agua por el suelo y dejar el vaso completamente vacío o llenarlo hasta que el agua sobresalga de los límites del recipiente y que estuviera completamente lleno.
Y no hay más.
Es así de simple.

domingo, 18 de enero de 2015

Labios heridos.

Opino sinceramente que, el día en el que tenga ganas de besar a alguien, me preocuparé de mis labios.

Pero, como por el momento no quiero hacerlo, no veo la necesidad de hacerlo.
Al fin y al cabo, mi físico es para mí

viernes, 9 de enero de 2015

Por favor. Gracias.

¿Puedes salir de mi cabeza? Tampoco creo que te cueste mucho y, sin lugar a duda, no te estoy pidiendo mucho.
Me gustaría confesarte que no te trago. No porque seas persistente conmigo, si no porque pareces un ser humano tan sumamente irreal con tu cariño, lo que dices que sientes o quieres... que (francamente) no puedo verte como algo de este mundo.
Otra cosa que me gustaría que supieras es que no puedo hablar contigo. Físicamente no puedo, digo. Me provocas reacciones tanto físicas como sentimentales que nunca antes experimenté y ¿para qué mentirte?, no lo aguanto.

Ojalá fuera capaz de pedirte que te fueras para siempre.