Odio cómo la vida de los demás continúa.
Lo detesto.
Son felices haciendo daño al resto de humanos que no son ellos mismos y siguen caminando como si nada hubiese pasado.
Se echan cremas para que no se note cómo de demacrados están, se depilan dando una importancia exterior al cuerpo a la que supera la interior (que en ellos no existe), se maquillan fingiendo que consiguen ocultar algo, se visten provocativamente porque no tienen otra manera de llamar la atención y no controlan lo que sale de su boca (para qué deberían, ¿no?).
Puede haber alguien por ahí tirado que a ellos les daría igual, pasarían de largo, no pensarían ni durante un segundo en algún motivo por el que ayudar a otros.
Pero ¿y ellos?
¿Qué va a ser de vosotros?
¿Vais a seguir igual?
¿Podéis?
Espero que no, porque no estoy dispuesta a seguir aguantadoos.
Detenéis mi vida.